No es el amor,
es otra cosa lo que me mueve.
Es un sueño de tragedia,
una alegoría imposible,
es el deseo
de vivir otras vidas que no sean la mía
para olvidar lo absolutamente ordinaria
que esta vida es.
No es el amor
sino un sueño egoísta
de andar otras ciudades,
hablar otros idiomas,
alejarme del cotidiano eterno,
del calor, del frío, del tedio,
de mis propios deseos,
de mi forma de ser, que tanto aborrezco a veces,
o que tanto amo para no ver más allá de mí
y despreciar a todos por no ser actores de cine.
Por no ansiar la gloria me detesto,
por esperarla del otro, siempre del otro,
creyéndome al mismo tiempo
la única especial de mi entorno,
como si por soñar ya mereciera el premio
de un lugar diferente.
Este es el aburrimiento de los ricos,
el pasatiempo de quien todo lo tiene,
yo que tanto creía no ser como ellos
y que me vendría tan bien, ahora,
un Jesucristo,
que me devolviera la vista y me dejase ver
todo lo que el mundo y yo
podríamos darme.
Una palabra tuya
bastaría para
tanto…
---------
Julio de 2010
domingo, 15 de mayo de 2011
domingo, 1 de mayo de 2011
Pero qué te he hecho yo
Pero qué te he hecho yo para seguir tus pasos
con la mirada fija en la estela que dejas,
para soñar despierta una sonrisa tuya
que vaya más allá de lo que dicen los labios,
que me dé una esperanza,
que sea una respuesta.
¿Acaso te he soñado?
¿Merezco este castigo?
¿Por qué tengo que hablarte para dormir tranquila?
¿A qué viene este miedo a no volver a verte
y este dolor que ataca al tiempo que me marcho,
resistiéndome a irme, apretando mi herida
con una mano,
para que duela menos?
¿Es que nadie ha inventado aún la medicina?
Qué camino escoger,
en qué puerta encontrarte,
qué ventana cerrar para evitarte a tiempo.
Eso es lo que querría, no verte en todas partes,
olvidar tus palabras y hallar una salida.
Pero es que yo no entiendo cómo puedo pensarte,
qué me has dicho, en qué copa pusiste este veneno,
qué estratagema usaste que la apuré hasta el fondo,
qué dijiste a mi oído que no pude escucharlo
y que ahora resuena al compás de un latido.
En fin, no me lo explico,
me parece mentira,
y no consiento en rendirme
cuando es que ya he perdido
esta batalla nuestra, la de toda la Historia,
la de querer temiendo no ser correspondido.
Si es así, yo lo acepto,
héroes más fieros cayeron aquí donde yo he caído.
Aún tengo este consuelo de poder ignorarte
el segundo anterior a aceptar la derrota.
Al menos, un instante.
Luego voy hacia ti, te sonrío despacio
registrando la dicha que me llena el vacío
(el que había en mi alma).
Entrecierro los ojos, te borro de mi mente.
No conozco otra cosa que me llene el olvido.
No sé lo que yo hice que ahora soy distinta.
Yo diría que podría decirte que te quiero.
También que me equivoco metiéndote en mi vida.
Terriblemente incluso.
Pero cuánto me alegro.
---------
Es de 1995. Para los curiosos, mis temores finalmente no se confirmaron, pero a pesar de que me quería, se quedó con la otra chica.
Quién entiende a los hombres.
con la mirada fija en la estela que dejas,
para soñar despierta una sonrisa tuya
que vaya más allá de lo que dicen los labios,
que me dé una esperanza,
que sea una respuesta.
¿Acaso te he soñado?
¿Merezco este castigo?
¿Por qué tengo que hablarte para dormir tranquila?
¿A qué viene este miedo a no volver a verte
y este dolor que ataca al tiempo que me marcho,
resistiéndome a irme, apretando mi herida
con una mano,
para que duela menos?
¿Es que nadie ha inventado aún la medicina?
Qué camino escoger,
en qué puerta encontrarte,
qué ventana cerrar para evitarte a tiempo.
Eso es lo que querría, no verte en todas partes,
olvidar tus palabras y hallar una salida.
Pero es que yo no entiendo cómo puedo pensarte,
qué me has dicho, en qué copa pusiste este veneno,
qué estratagema usaste que la apuré hasta el fondo,
qué dijiste a mi oído que no pude escucharlo
y que ahora resuena al compás de un latido.
En fin, no me lo explico,
me parece mentira,
y no consiento en rendirme
cuando es que ya he perdido
esta batalla nuestra, la de toda la Historia,
la de querer temiendo no ser correspondido.
Si es así, yo lo acepto,
héroes más fieros cayeron aquí donde yo he caído.
Aún tengo este consuelo de poder ignorarte
el segundo anterior a aceptar la derrota.
Al menos, un instante.
Luego voy hacia ti, te sonrío despacio
registrando la dicha que me llena el vacío
(el que había en mi alma).
Entrecierro los ojos, te borro de mi mente.
No conozco otra cosa que me llene el olvido.
No sé lo que yo hice que ahora soy distinta.
Yo diría que podría decirte que te quiero.
También que me equivoco metiéndote en mi vida.
Terriblemente incluso.
Pero cuánto me alegro.
---------
Es de 1995. Para los curiosos, mis temores finalmente no se confirmaron, pero a pesar de que me quería, se quedó con la otra chica.
Quién entiende a los hombres.
domingo, 13 de marzo de 2011
Casi dolida por despertar de pronto
Estoy confusa,
casi dolida por despertar de pronto
de este sueño de mi vida en el que tú no estabas.
Casi está mal quererte
-quererte tanto-
y casi está mal olvidarlo todo
-lo que precedió a tu llegada-.
Me siento nueva,
hasta torpe,
y no consigo concentrarme nada más que en el recuerdo de una noche,
una noche que cada vez más se pierde en este océano diario,
unas palabras que cada vez más parece que nunca se pronunciaron
porque en mi mente es mi voz la que les da vida
y no tu voz,
y no tu voz.
¿Haré mal en quererte?
¿Y si me pierdo
en este mismo océano que engulle todo al paso,
que no permite que crezca un poco de romanticismo?
-al pobre siempre lo interrumpen con los anuncios-
¿Y si me ahogo yo en este verde profundo?
¿Y si no encontramos una isla donde plantar un árbol?
No podemos vivir flotando
como si no hubiera un mundo que nos observa.
No podemos ir a la deriva ni alejarnos.
Acaso concedernos un tiempo para nosotros
-un descanso-
pero no marchar como si volver no hubiéramos,
como si vivir pudiéramos
ajenos a los demás deseos que nos inquietan
-dejando a un lado lo que no nos lleve a conocernos-
en esa ansiada, secreta e imposible
isla
desierta.
---------
Javi, lo prometido es deuda, aquí tienes uno de los poemas que te escribí en aquel tiempo mágico de la facultad en que nos dedicábamos a estudiar en la Dante y a enamorarnos...
casi dolida por despertar de pronto
de este sueño de mi vida en el que tú no estabas.
Casi está mal quererte
-quererte tanto-
y casi está mal olvidarlo todo
-lo que precedió a tu llegada-.
Me siento nueva,
hasta torpe,
y no consigo concentrarme nada más que en el recuerdo de una noche,
una noche que cada vez más se pierde en este océano diario,
unas palabras que cada vez más parece que nunca se pronunciaron
porque en mi mente es mi voz la que les da vida
y no tu voz,
y no tu voz.
¿Haré mal en quererte?
¿Y si me pierdo
en este mismo océano que engulle todo al paso,
que no permite que crezca un poco de romanticismo?
-al pobre siempre lo interrumpen con los anuncios-
¿Y si me ahogo yo en este verde profundo?
¿Y si no encontramos una isla donde plantar un árbol?
No podemos vivir flotando
como si no hubiera un mundo que nos observa.
No podemos ir a la deriva ni alejarnos.
Acaso concedernos un tiempo para nosotros
-un descanso-
pero no marchar como si volver no hubiéramos,
como si vivir pudiéramos
ajenos a los demás deseos que nos inquietan
-dejando a un lado lo que no nos lleve a conocernos-
en esa ansiada, secreta e imposible
isla
desierta.
---------
Javi, lo prometido es deuda, aquí tienes uno de los poemas que te escribí en aquel tiempo mágico de la facultad en que nos dedicábamos a estudiar en la Dante y a enamorarnos...
miércoles, 9 de febrero de 2011
Queja a un jurado
Me refiero a esa idea de la gente
de rescatar esquemas del pasado,
como si no estuviese desfasado
poemar serventesios actualmente.
En lo que sí coincido plenamente
es en hacer trabajar a este taimado
grupo de poetillas que en privado
nunca han escrito una copla decente.
No me podrán decir que si me pongo
alejandrinos no halle por doquier
ni enhebre una quintilla y un cuarteto.
Porque ya sea en la China o en el Congo,
Señores del Jurado, que cualquier
mindundi en un ratino hace un soneto.
---------
Os dejo la tontería que se me ocurrió la semana pasada una tarde mientras guardaba cama por mi resfriado, tras enterarme de que para un concurso de poesía era necesario presentar un soneto.
Lo bueno de la poesía es que no necesita uno más que estar despierto para inventarse cosas, ¡y a veces ni eso!
de rescatar esquemas del pasado,
como si no estuviese desfasado
poemar serventesios actualmente.
En lo que sí coincido plenamente
es en hacer trabajar a este taimado
grupo de poetillas que en privado
nunca han escrito una copla decente.
No me podrán decir que si me pongo
alejandrinos no halle por doquier
ni enhebre una quintilla y un cuarteto.
Porque ya sea en la China o en el Congo,
Señores del Jurado, que cualquier
mindundi en un ratino hace un soneto.
---------
Os dejo la tontería que se me ocurrió la semana pasada una tarde mientras guardaba cama por mi resfriado, tras enterarme de que para un concurso de poesía era necesario presentar un soneto.
Lo bueno de la poesía es que no necesita uno más que estar despierto para inventarse cosas, ¡y a veces ni eso!
miércoles, 26 de enero de 2011
Ese mundo luminoso
Recuerdo
ese mundo luminoso de mi primer amor
viniendo a buscarme a casa en bicicleta
las mañanas de domingo,
oyendo a Richard Clayderman
y las cintas grabadas de la radio
y sobre todo
ese día en que pusimos juntos el primer disco de vinilo.
Mike Oldfield,
Jane Birkin,
el despertar del deseo cuando nos tocábamos.
Sí, estar entre los brazos de mi primer amor,
oh, querido, recordado, primer amor,
ya tan lejos,
ya en ese cuadrito de mi vida de los quince años,
de los dieciséis cuando me equivoqué,
de los diecisiete y dieciocho cuando te seguí amando,
de los diecinueve en que me dejaste
en una soledad nueva para mí,
un lugar en el que tú no estabas, ¡no estabas!,
jamás había imaginado un mundo en el que no estuvieras,
en el que no me hablaras,
un mundo sin tu voz y sin tus ojos,
¡era imposible un mundo sin tus ojos!
Y sin embargo el mundo gira sin tus ojos.
El mundo gira,
los años pasan,
hasta me casé con otro y fui feliz,
hasta me separé y ya sin recordarte,
no como cuando durante años soñé con un reencuentro
y te hablaba cuando caminaba sola por la calle.
Ya no sueño,
sólo recuerdo
ese mundo tan hermoso que juntos vivimos
cuando, por un pasillo del metro
(en Madrid, tan lejos de Lebrija)
un señor con guitarra cantaba “oh Carol”
y mi sonrisa
iluminó a más de uno que venía de frente.
---------
A veces una canción te transporta al pasado de tal modo que empieza una a creer en los viajes interestelares...
ese mundo luminoso de mi primer amor
viniendo a buscarme a casa en bicicleta
las mañanas de domingo,
oyendo a Richard Clayderman
y las cintas grabadas de la radio
y sobre todo
ese día en que pusimos juntos el primer disco de vinilo.
Mike Oldfield,
Jane Birkin,
el despertar del deseo cuando nos tocábamos.
Sí, estar entre los brazos de mi primer amor,
oh, querido, recordado, primer amor,
ya tan lejos,
ya en ese cuadrito de mi vida de los quince años,
de los dieciséis cuando me equivoqué,
de los diecisiete y dieciocho cuando te seguí amando,
de los diecinueve en que me dejaste
en una soledad nueva para mí,
un lugar en el que tú no estabas, ¡no estabas!,
jamás había imaginado un mundo en el que no estuvieras,
en el que no me hablaras,
un mundo sin tu voz y sin tus ojos,
¡era imposible un mundo sin tus ojos!
Y sin embargo el mundo gira sin tus ojos.
El mundo gira,
los años pasan,
hasta me casé con otro y fui feliz,
hasta me separé y ya sin recordarte,
no como cuando durante años soñé con un reencuentro
y te hablaba cuando caminaba sola por la calle.
Ya no sueño,
sólo recuerdo
ese mundo tan hermoso que juntos vivimos
cuando, por un pasillo del metro
(en Madrid, tan lejos de Lebrija)
un señor con guitarra cantaba “oh Carol”
y mi sonrisa
iluminó a más de uno que venía de frente.
---------
A veces una canción te transporta al pasado de tal modo que empieza una a creer en los viajes interestelares...
sábado, 4 de diciembre de 2010
Salmo responsorial a mi amor
Desde que me miraste aquel día todo es diferente, más tranquilo. Las cosas, flotando en el aire, han ido volviendo a su lugar y ocupan el espacio real que les corresponde. Todo está en su sitio. Las emociones han dejado de vagar, se concentran en lo que deben y ahora amar es amar y echarte de menos es esto.
Ahora amar es amar y echarte de menos es esto.
Desde que me dijiste que te venías conmigo mi casa es una fiesta, mi interior es una fiesta con banquete de tres platos y postre de chocolate. He adornado la entrada con guirnaldas de flores y mi corazón con luces de colores y me he sentado a esperarte. Eres una alegría para mi alma.
Eres una alegría para mi alma.
Has llegado. Mi corazón te esperaba. Esta casa es mi casa y un hogar para los dos y el descanso del guerrero. Ya no hay lucha, no hay dolor ni desgarro, sólo calma y un lugar donde tener hijos contigo. Y disfruto de cada segundo porque la vida no siempre es tan amable, no siempre hay esta paz y esta alegría. Alaba mi alma a la vida porque tú estás en ella.
Alaba mi alma a la vida porque tú estás en ella.
Y la noche y el día serán de fuego y nieve. El fuego quemará al fuego, será pasión, será calor. La nieve fijará el canto de los pájaros, guardará el alma de la tierra, caerá sobre los árboles y tejerá un manto para nosotros. Porque así ha de ser, porque el fuego sin la nieve es sangre sin herida.
Porque así ha de ser, haya nieve y haya fuego en nuestras vidas.
---------
Y aquí, por primera vez, mi último poema. Quería haberlo llamado "Poema en 4 fases" porque cada parte está escrita en un mes diferente, pero no he podido sustraerme a la analogía con el ritual católico.
Es mi primer texto en prosa poética, espero que os guste.
Ahora amar es amar y echarte de menos es esto.
Desde que me dijiste que te venías conmigo mi casa es una fiesta, mi interior es una fiesta con banquete de tres platos y postre de chocolate. He adornado la entrada con guirnaldas de flores y mi corazón con luces de colores y me he sentado a esperarte. Eres una alegría para mi alma.
Eres una alegría para mi alma.
Has llegado. Mi corazón te esperaba. Esta casa es mi casa y un hogar para los dos y el descanso del guerrero. Ya no hay lucha, no hay dolor ni desgarro, sólo calma y un lugar donde tener hijos contigo. Y disfruto de cada segundo porque la vida no siempre es tan amable, no siempre hay esta paz y esta alegría. Alaba mi alma a la vida porque tú estás en ella.
Alaba mi alma a la vida porque tú estás en ella.
Y la noche y el día serán de fuego y nieve. El fuego quemará al fuego, será pasión, será calor. La nieve fijará el canto de los pájaros, guardará el alma de la tierra, caerá sobre los árboles y tejerá un manto para nosotros. Porque así ha de ser, porque el fuego sin la nieve es sangre sin herida.
Porque así ha de ser, haya nieve y haya fuego en nuestras vidas.
---------
Y aquí, por primera vez, mi último poema. Quería haberlo llamado "Poema en 4 fases" porque cada parte está escrita en un mes diferente, pero no he podido sustraerme a la analogía con el ritual católico.
Es mi primer texto en prosa poética, espero que os guste.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Quise ser de la noche
Sonó muy de mañana y nadie lo impedía.
En mi interior. Me dijo que estabas a mi lado.
Sólo un soplo de amor, derecho a la distancia,
directo a mi perdido sentido de lo exacto.
Compré un ramo de rosas y lo puse en mi casa
y me cedí el día libre para maravillarme,
para sentir tu vida en la mía y conmigo.
Y así, cada minuto, hasta que amaneciese.
Atrás queda la llave que no necesitaba,
perdidos mis preceptos para reconstruirlos.
Me encuentro deliciosa-
mente sorprendida,
irreflexiva-
mente ilusionada,
no me preocupo del sueño eterno del olvido
mas no olvido este sueño salido de la nada.
Quise ser de la noche para que me llevases
hasta que comprendí que nadie lo impedía.
Sonó muy de mañana. En mi interior. Me dijo
que nuestro es el momento en que comienza el día.
En mi interior. Me dijo que estabas a mi lado.
Sólo un soplo de amor, derecho a la distancia,
directo a mi perdido sentido de lo exacto.
Compré un ramo de rosas y lo puse en mi casa
y me cedí el día libre para maravillarme,
para sentir tu vida en la mía y conmigo.
Y así, cada minuto, hasta que amaneciese.
Atrás queda la llave que no necesitaba,
perdidos mis preceptos para reconstruirlos.
Me encuentro deliciosa-
mente sorprendida,
irreflexiva-
mente ilusionada,
no me preocupo del sueño eterno del olvido
mas no olvido este sueño salido de la nada.
Quise ser de la noche para que me llevases
hasta que comprendí que nadie lo impedía.
Sonó muy de mañana. En mi interior. Me dijo
que nuestro es el momento en que comienza el día.
domingo, 24 de octubre de 2010
Ni siquiera de poesía
Ni siquiera de poesía,
que no quiero hablar contigo.
Ni de amor,
que no quiero.
No quiero que me cuentes qué pueda preocuparte
ni ser yo la persona que guarde tus secretos.
Tan sólo quiero amarte,
aunque sea un segundo,
hallar la misma esencia en palabra y silencio.
Callar, así, contigo,
aunque sea para siempre,
aunque ya no se encuentren tu corazón y el mío.
Aunque nadie comprenda que me amaste un momento
antes que cada uno siguiera su camino.
---------
Qué tendrá el amor, que acaba apareciendo en casi todos mis poemas...
que no quiero hablar contigo.
Ni de amor,
que no quiero.
No quiero que me cuentes qué pueda preocuparte
ni ser yo la persona que guarde tus secretos.
Tan sólo quiero amarte,
aunque sea un segundo,
hallar la misma esencia en palabra y silencio.
Callar, así, contigo,
aunque sea para siempre,
aunque ya no se encuentren tu corazón y el mío.
Aunque nadie comprenda que me amaste un momento
antes que cada uno siguiera su camino.
---------
Qué tendrá el amor, que acaba apareciendo en casi todos mis poemas...
lunes, 11 de octubre de 2010
Un solo pez en vuelo solitario
Qué difícil creer en ti,
creer en algo aparte de mi propio yo.
Aquí no hay más que suelo.
Una silla, y un papel sobre el que escribir,
no más que suelo
que llena una casa,
que construye todo un pueblo,
que nos va cerrando las arterias,
taponando nuestras ilusiones,
haciendo hermética y voluminosa cada nueva idea
de tal forma que hay que dotarla de un motor para poder echarla a volar.
No hay cometas
que surquen el cielo,
que nos unan al cielo mediante una delgada cuerda,
que vuelen sin motor, que sueñen sin alas,
pájaros guiados de nuestra mano.
Aunque sólo sea en los días de viento.
Pero hoy en día nadie mira para arriba,
nadie deja de mirar al suelo
ni de tener los pies en la tierra.
Todo este mar, y un solo pez
en vuelo solitario.
Y lo peor es que ni me ven sobrevolando sus azoteas.
---------
Vuelvo a poemas antiguos.
No he podido evitar, después de la hazversidad del viernes,
dejarme llevar por el tsunami de Julieta
y rescatar del pasado un poema que me hizo recordar durante la velada.
http://hazversidadespoeticas.blogspot.com/2010/10/julieta-tsunami.html
creer en algo aparte de mi propio yo.
Aquí no hay más que suelo.
Una silla, y un papel sobre el que escribir,
no más que suelo
que llena una casa,
que construye todo un pueblo,
que nos va cerrando las arterias,
taponando nuestras ilusiones,
haciendo hermética y voluminosa cada nueva idea
de tal forma que hay que dotarla de un motor para poder echarla a volar.
No hay cometas
que surquen el cielo,
que nos unan al cielo mediante una delgada cuerda,
que vuelen sin motor, que sueñen sin alas,
pájaros guiados de nuestra mano.
Aunque sólo sea en los días de viento.
Pero hoy en día nadie mira para arriba,
nadie deja de mirar al suelo
ni de tener los pies en la tierra.
Todo este mar, y un solo pez
en vuelo solitario.
Y lo peor es que ni me ven sobrevolando sus azoteas.
---------
Vuelvo a poemas antiguos.
No he podido evitar, después de la hazversidad del viernes,
dejarme llevar por el tsunami de Julieta
y rescatar del pasado un poema que me hizo recordar durante la velada.
http://hazversidadespoeticas.blogspot.com/2010/10/julieta-tsunami.html
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Yo te amo, mi mar
Yo te amo, mi mar, aunque no lo parezca,
aunque lo disimule
tan bien que ni te toco.
Es mejor, es más fácil
amar desde esta orilla
contemplando de lejos tu voz y tu figura
y tu amor
y desde lejos.
Ah, qué dulce sentirse una así amada,
transformarse en arena bajo las frías olas
en cálido verano
me acaricias
suavemente esta pena
y te marchas.
Sí, qué sencillo amarte así,
de lejos,
amarte así esperando-sabiendo
que pronto volverás.
---------
Aquí os dejo un poema de este año.
¡Qué maravilla esto de recibir peticiones de mis lectores!
aunque lo disimule
tan bien que ni te toco.
Es mejor, es más fácil
amar desde esta orilla
contemplando de lejos tu voz y tu figura
y tu amor
y desde lejos.
Ah, qué dulce sentirse una así amada,
transformarse en arena bajo las frías olas
en cálido verano
me acaricias
suavemente esta pena
y te marchas.
Sí, qué sencillo amarte así,
de lejos,
amarte así esperando-sabiendo
que pronto volverás.
---------
Aquí os dejo un poema de este año.
¡Qué maravilla esto de recibir peticiones de mis lectores!
miércoles, 21 de julio de 2010
Un eco silencioso me despierta
Un eco silencioso me despierta
a la mañana, me recuerda que existes,
que conozco la dicha de encontrarme contigo.
A mi oído despacio va diciéndote entero,
recreando tu imagen, dibujando nostalgias,
releyendo la página que escribimos anoche
para volver a verte, aunque sea de memoria.
Cada gesto de ti me lo recuerda
este eco, traidor de mis silencios,
y me habla de sueños que no tienes
y me enreda con grandes esperanzas.
Al vestirme repito soñolienta
este eco de ti que me acompaña.
Al salir a la calle puedo verte
en el niño que cruza,
en la anciana que pasa,
en el árbol que busca el cielo con sus ramas.
Así soy yo, como un árbol, fabricando universos,
entretejiendo sueños a la par que mis deseos,
sin conciencia, ni ganas
de volver a la vida
cotidiana,
ni comprobar fácticamente los días de ilusiones
que he ido recontando desde que este eco me despierta
a la mañana.
---------
Es maravilloso haber escrito cosas hace 15 años
que me sigo recitando a veces...
a la mañana, me recuerda que existes,
que conozco la dicha de encontrarme contigo.
A mi oído despacio va diciéndote entero,
recreando tu imagen, dibujando nostalgias,
releyendo la página que escribimos anoche
para volver a verte, aunque sea de memoria.
Cada gesto de ti me lo recuerda
este eco, traidor de mis silencios,
y me habla de sueños que no tienes
y me enreda con grandes esperanzas.
Al vestirme repito soñolienta
este eco de ti que me acompaña.
Al salir a la calle puedo verte
en el niño que cruza,
en la anciana que pasa,
en el árbol que busca el cielo con sus ramas.
Así soy yo, como un árbol, fabricando universos,
entretejiendo sueños a la par que mis deseos,
sin conciencia, ni ganas
de volver a la vida
cotidiana,
ni comprobar fácticamente los días de ilusiones
que he ido recontando desde que este eco me despierta
a la mañana.
---------
Es maravilloso haber escrito cosas hace 15 años
que me sigo recitando a veces...
miércoles, 7 de julio de 2010
Un jazmín tan blanco
Fue un jazmín que cayó de la rama
que trepaba por la pared y crecía sobre la puerta.
Yo lo vi desde dentro del balcón,
cómo su bajada majestuosa me llevaba el aliento
y dejaba
mi corazón despierto, la puerta abierta.
Yo lo vi. Fue un jazmín tan blanco como mi alma
cuando me querías,
tan blanco como los días que recuerdo a tu lado,
era tan blanco que cayó al suelo y lo inundó de luz
y me lo dijo todo.
Entonces te miré, tú dibujabas
arcos y líneas, líneas rectas como tu espíritu y el mío,
líneas rectas paralelas, siempre juntas
y eternamente separadas…
Yo te miré, y entonces comprendí que habías cambiado,
que habíamos cambiado desde el tiempo
en que soñábamos, pensábamos,
lo hacíamos todo juntos.
Que habíamos cambiado,
descubrí con tristeza,
que no volverías a entrar en mi mundo,
que siempre tendría ese hueco,
esa soledad,
esa ausencia.
Entonces te miré y deseé que fueras feliz toda tu vida,
que no fuera conmigo apenas me importaba,
te miré y te dije adiós como antes no había hecho
y seguí hablándote de cosas que nada significaban.
---------
Lo escribí en el año 94.
No fue para nada mi primer poema aunque, en un sentido muy especial para mí, lo es.
que trepaba por la pared y crecía sobre la puerta.
Yo lo vi desde dentro del balcón,
cómo su bajada majestuosa me llevaba el aliento
y dejaba
mi corazón despierto, la puerta abierta.
Yo lo vi. Fue un jazmín tan blanco como mi alma
cuando me querías,
tan blanco como los días que recuerdo a tu lado,
era tan blanco que cayó al suelo y lo inundó de luz
y me lo dijo todo.
Entonces te miré, tú dibujabas
arcos y líneas, líneas rectas como tu espíritu y el mío,
líneas rectas paralelas, siempre juntas
y eternamente separadas…
Yo te miré, y entonces comprendí que habías cambiado,
que habíamos cambiado desde el tiempo
en que soñábamos, pensábamos,
lo hacíamos todo juntos.
Que habíamos cambiado,
descubrí con tristeza,
que no volverías a entrar en mi mundo,
que siempre tendría ese hueco,
esa soledad,
esa ausencia.
Entonces te miré y deseé que fueras feliz toda tu vida,
que no fuera conmigo apenas me importaba,
te miré y te dije adiós como antes no había hecho
y seguí hablándote de cosas que nada significaban.
---------
Lo escribí en el año 94.
No fue para nada mi primer poema aunque, en un sentido muy especial para mí, lo es.
domingo, 13 de junio de 2010
Mi primer original
Lo confieso, yo nunca
escribí para nadie.
Como el íntimo acto de cantar en la ducha
o de hablarle a la tele
este acto privado carece de distancia
suficiente
para ser
más allá de un momento
último
de un suspiro
antes.
Y así no me he atrevido
a abrir a toda página el libro de mi vida
a permitir otros ojos leyéndome el alma,
a contar una historia que no sea la mía.
Perdonadme entonces que me muestre abstraída.
No aspiro a ser poeta
sino a encontrar la copia exacta,
fiel a mí misma,
mi primer original.
escribí para nadie.
Como el íntimo acto de cantar en la ducha
o de hablarle a la tele
este acto privado carece de distancia
suficiente
para ser
más allá de un momento
último
de un suspiro
antes.
Y así no me he atrevido
a abrir a toda página el libro de mi vida
a permitir otros ojos leyéndome el alma,
a contar una historia que no sea la mía.
Perdonadme entonces que me muestre abstraída.
No aspiro a ser poeta
sino a encontrar la copia exacta,
fiel a mí misma,
mi primer original.
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